Debido a los cambios climáticos conocidos desde hace tiempo, una vez más los pueblos del ande están a la merced de la buena voluntad y lastima de los peruanos para recibir dadivas de apoyo ante su infortunio de padecer hambre, el frio intenso de bajísimas temperaturas, ver morir cosechas y animales.
Cada año es el mismo tema, medios de comunicación incentivando a la gente a recolectar, ropa, víveres, y demás artículos a ser enviados, con lastimeras presentaciones en telele visión y afiches pegados por doquier se recurre al sentimentalismo de las personas para actuar por caridad.

Podemos reconocer estos actos con agradecimiento, pero allí queda todo, los pueblos del ande han convertido este infortunio de la naturaleza en un depósito de caridad mas no de justicia o interés nacional de nuestros gobiernos.
Hace años cuando nuestros hermanos de norte sufrían años tras años los desastres naturales de lluvias e inundaciones , lo mismo hacían los gobiernos de Belaunde y Alan García , incentivar planes de ayuda social , colectas, eso era todo, pero Alberto Fujimori con la visión propia de un ingeniero , fue mas allá , se implanto un programa de reestructuración e implementación de canales y demás aspectos técnicos, a fin de minimizar la tragedia en estos pueblos del norte, la lluvias siguieron llegando, pero estas zonas ya no necesitaron de dadivas porque pudieron enfrentar estos cambios de la naturaleza.
En los últimos gobiernos no se ha hecho ninguna estrategia profesional para enfrentar el friaje , no se han realizado campañas de prevención , de ayuda técnica hacia las regiones del ande, no hay manifestaciones concretas de los diversos colegios profesionales en coordinación con los gobiernos regionales para aminorar estos desastres y no convertirlos en un sector mas de programas sociales y caridad.
En febrero del 2010 solo hubo el pronunciamiento del ministerio de salud aludiendo la distribución de medicinas para las enfermedades respiratorias en los diversos centros de salud, eso fue todo
Es comprensible después de la última campaña electoral, el resentimiento a la indiferencia recibida por estos pueblos y sellada con la destrucción de su ecosistema por parte de la minería sin cumplir las ordenanzas internacionales.
Tenemos una libertad de prensa restringida a la ética de algunos profesionales que quizás se acuerden de este hecho, tenemos asociaciones pro vida o DDHH, ONG, para ellos estos hechos no son de su interés, el mismo gobierno actual no ha mostrado la menor intensión de enfrentar estos desastres de la naturaleza con objetivos y metas a realizar a corto tiempo
Mientras tanto nos conformamos con entregar algún articulo así tranquilizamos nuestra conciencia, “peor es nada”?
No mucho peor es quitarle la dignidad a nuestros hermanos del ande porque ellos tienen el derecho a vivir, con planes de prevención y protección dirigidos por el gobierno el cual solo se acuerda cuando son un cuadro estadístico de votos.
Sofía








